Las distancias y los tiempos de la escala cósmica son tan enormes que cuesta asimilarlos. En mi caso, desde la escuela he tenido siempre una guerra particular con las fechas: mientras me hicieran repetir la secuencia de sucesos descrita en una determinada asignatura, me las apañaba; pero tener una visión global del mundo y asociar hechos contemporáneos aprendidos de fuentes diferentes me costaba y me sigue costando mucho. El día en que Platón le lavó los pies a Sócrates, ¿quién vivía en los Andes?, ¿qué hacían los astrónomos chinos?, ¿qué especies de aves se conocían?, ¿cómo eran las lenguas que se hablaban en nuestra península? Y según viaja uno hacia atrás en el tiempo, peor perspectiva tiene del tiempo. Los faraones egipcios se me nublan y las eras geológicas se me trastabillan. Cosas de la vida, ahora mis clases de astronomía me obligan a viajar frecuentemente no cinco mil o cincuenta mil años hacia atrás, sino hasta catorce mil millones de años, edad estimada del universo. Por eso nunca agradeceré lo suficiente a Carl Sagan su brillante idea de condensar todo ese tiempo, desde el Big Bang hasta hoy, en un año de calendario, su famoso calendario cósmico.

En él se señalan los hitos más importantes en la evolución del universo, vista desde el punto de vista humano, y así se logra una perspectiva muy clara de las escalas de tiempo. Cada mes representa algo mas de mil millones de años; cada día, treinta y ocho millones; y una vida humana se ve reducida a tan sólo quince centésimas de segundo de este calendario. La historia queda así: nuestra galaxia se forma a principios de Mayo, mientras que el Sol y la Tierra no llegan hasta el 9 y el 14 de Septiembre, respectivamente. Poco después (25/9) se origina la vida en sus formas más primitivas (unicelulares) pero hay que esperar hasta el mes de Diciembre para tener una atmósfera con oxígeno: el día 17 aparecen los primeros animales invertebrados, aún en medio acuoso, y el día 19 los vertebrados; el día 20 las plantas salen del agua y colonizan la tierra; del día 21 al 24 aparecen, sucesivamente, los insectos, los anfibios, árboles y reptiles y los dinosaurios -éstos sólo durarán hasta el 28, gran inocentada. Tras la Navidad surgen los mamíferos -bellísima metáfora-, las aves, las flores, los cetáceos y los primates, a partir de los cuales surgen, el día 30, los primeros homínidos.
Por fin, el día 31 de Diciembre a las diez y media de la noche hace su aparición el hombre. Todo personaje conocido o desconocido, todo príncipe y todo mendigo, todos los que nos precedieron, todos los padres y todos sus hijos, todos los que han luchado, sufrido y amado en este mundo, los que han pensado, descubierto e inventado, los que han asesinado, mentido, extorsionado, los que no han nacido, los que han soñado, todas las palabras, las risas, los llantos y los besos, todos pertenecen a un ridículo lapso de apenas hora y media al final del último día del año cósmico. A las 23h aprendimos a hacer utensilios de piedra y a las 23h59 pintamos escenas de caza en Altamira. Hace diez segundos que aprendimos a escribir y cinco que empezamos a ordenar y discutir nuestras ideas de manera sistemática y razonada (revolución filosófica en las islas jónicas).
Igual que los conocimientos de Geografía -nuestra región, país y continente- deberían extenderse de una manera natural a una “cosmografía” para que todos conozcamos nuestro lugar en el sistema solar, en la galaxia y en el universo, la (pre)Historia debería remontarse más allá de lo estrictamente humano para abarcar el origen de la vida, de nuestro planeta y llegar hasta el Big Bang. Nadie debe quedar al margen de los conocimientos existentes sobre la formación y evolución de la materia y la radiación, sobre la formación del mundo y el origen de la vida. Debemos ser conscientes de cómo hemos llegado aquí ... y de que somos unos recién llegados.
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BUTACA DE ENTRECIELO
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Ahora que muchos tienen más tiempo libre y mejor disposición para pasar un rato a cielo descubierto es buen momento para buscar esos cada vez más escasos rincones desde los que contemplar un relajante cielo estrellado. He aquí algunas sugerencias para este mes:
Marte, Saturno y Régulo (estrella brillante blanquiazulada de Leo) juntos: poco después de la puesta del Sol, hacia el oeste.
Júpiter en oposición (posición similar a luna llena, sale cuando se pone el Sol): en torno al día 9, muy brillante, buena oportunidad para ver sus cuatro lunas galileanas.
Constelaciones de Escorpio y Sagitario: la primera, que realmente tiene forma de escorpión, se puede ver hacia el horizonte sur, con su estrella principal Antares, una supergigante roja; al lado se encuentra Sagitario, para muchos con forma de cafetera. En esa dirección se encuentra el centro de nuestra Galaxia.
Para los más atrevidos, el 1 de Agosto habrá eclipse total de Sol en Siberia y norte de China. Y para los que quieran hacer su propio reloj de sol y conocer el mundo fascinante que hay en torno a los calendarios y a la medición del tiempo está el Curso/Taller de Verano: HISTORIA DEL TIEMPO: RELOJES Y CALENDARIOS, Sigüenza, 21-25 de Julio (información e inscripciones: 91 885 40 90, http://astrofisica.desiguenza.net ).