Por: Redacción

Mª Carmen Flores y Alberto Sánchez Amor

La empresa seguntina Todo Alquiler junto al empresario José Mª Heras son los impulsores de “Reciclo. Planta de Reciclaje Alto Henares”, una sociedad fundada con el objetivo de crear en la zona una planta de reciclaje de residuos no peligrosos, una planta de compostaje y un vertedero de materias inertes.
Para conocer las tripas de este proyecto nos pusimos en contacto con Alberto Sánchez, de Todo Alquiler y con Mª Carmen Flores, que se encarga de las tareas administrativas de la nueva empresa. “Todo empezó cuando hace dos años la delegación de Medio Ambiente, al ver los contenedores de la empresa, sugirió que los empresarios de la zona impulsaran una planta de reciclaje”. Explica Alberto que, tras contactar con algunos empresarios que no se mostraron receptivos con la idea, decidió impulsar este proyecto al que se unió posteriormente José María Heras, creando Reciclo. 

Según la normativa vigente (Real Decreto 1481/2001) a partir del año 2009 deberán cerrarse todos los vertederos ahora abiertos en los pueblos y habrá que verter los residuos de la construcción en plantas autorizadas.

Reciclo, la empresa creada para llevar a cabo la iniciativa,comenzó a sondear posibles ubicaciones. Ahora, tras dos años de difíciles gestiones, se ha encontrado un emplazamiento apropiado junto a la Planta de Tratamiento de Residuos Urbanos del ayuntamiento emplazada en Valdecan a pocos kilómetros de Sigüenza.  Alberto quiere precisar que no se trata de una planta para reciclar basura como la que existe en Torija sino que se tratarían residuos de la construcción: escombros, maderas, ladrillos, etc.

Será un centro de tratamiento medioambiental, considerado como pionero en Guadalajara, que estará compuesto de tres unidades: una planta de reciclaje en la que materiales como yesos, ladrillos, hormigón se convertirán un áridos para rellenar subsuelos de carreteras, tapar tuberías o hacer caminos forestales, un vertedero al que irá a parar la materia inerte despojada de materiales contaminantes y una planta de compostaje mediante la cual la madera mezclada con material que viene de podas vegetales y con estiércol, tras un proceso de fermentación se convertirá en tierra para jardines y combustible  como pellet para estufas.  Una de las cosas que más recalcan es que se utilizarán tecnologías para impedir los malos olores.

El radio de acción de la planta de reciclaje proyectada abarca un círculo de unos 50 kilómetros, entraría Cogolludo, Atienza, Medinaceli hasta Brihuega. Atendería a unas 25.000 personas. En Cifuentes está previsto instalar otra planta de reciclaje mientras que en Guadalajara se intralarán cuatro atendiendo a su población.

Aunque en un principio encontraron cierto escepticismo en el ayuntamiento seguntino, al ver que el proyecto iba en serio, su actitud se ha hecho más comprensiva y actualmente lo apoyan.

A la pregunta de si es buen momento la creación de la planta ahora que  hay un parón en el sector de la construcción, Alberto responde que no es un mal momento porque si lo hubieran hecho antes no habría sido podido asimilar lo que entraba. “Siempre habrá que hacer reformas y siempre habrá residuos”.

El Real Decreto 105/2008 regula la producción y gestión de los residuos producidos por empresas y particulares, y se exigirá para realizar una obra un certificado que acredite la gestión de estos residuos. Además de material de construcción la planta está autorizada a gestionar plástico, papel, vidrio, madera, metales, podas vegetales... En cambio no están autorizados a tratar con materiales peligrosos, aceite, baterías o neumáticos, aunque como es inevitable que alguno de estos desechos acabe en un contenedor de la empresa, existirá un convenio con empresas gestoras de estos productos para que una vez separados, derivarlos allí.

Aparte de la oportunidad de negocio y de vivir de los residuos que otros desechan, en Reciclo creen que existe una necesidad social de iniciativas como la suya. Alberto, que además de empresario, es aficionado al vuelo, nos habla de que, a vista de pájaro, en un radio de acción de 10 km. puede haber hasta 50 escombreras y que en cada pueblo hay dos o tres. Estos vertederos contaminan el terreno ya que allí junto a materiales de construcción se pueden encontrar botes de pintura, de silicona, uralita, todo tipo de baterías, etc. Están consentidos, algunos llevan unos 50 años ya abiertos, porque no se pueden cerrar hasta que se cree una alternativa, que son las plantas de reciclaje.

Una planta en Holanda de las mismas características pero a gran escala

El proceso de reciclaje es el siguiente: una vez llega el material en contenedores a la planta, mediante una grúa con pinza se selecciona en una primera clasificación el material en varios contenedores: maderas, hierros, piedras naturales, plástico, papel, voluminosos. En una segunda fase de precribado las máquinas sacuden el escombro que no se puede clasificar de forma manual y dejan las piedras a un tamaño determinado, el material pasa a una cinta donde se quitan los hierros magnéticamente, luego por una cabina de triaje manual en el que cuatro personas van cogiendo materiales diversos y depositandolos en contenedores. Los gestores autorizados de cada material vendrán a recoger los diversos productos separados: plásticos, vidrios, hierros, baterías, etc. Es decir se clasifican los productos, se tritura lo que se puede triturar y el resto se lo llevan los gestores autorizados. Con un material ya más limpio se hacen áridos para vender. Esto es también muy importante para reducir la utilización de áridos naturales con lo que el medio ambiente sufrirá menos esos bocados a la tierra que provocan esas explotaciones. En este sentido está previsto que en el año 2010, se le exija al constructor que el 20 ó 30% del material sea reciclado. Por otro lado el papel se prensa y toda la madera se saca para tratarla en la planta de compostaje.

La empresa Reciclo gestionará el transporte, la clasificación del residuo y la venta del producto final. “El constructor depositará el material en los contenedores y nosotros en vez de tirarlo como se hacía hasta ahora a un vertedero, lo llevamos a la planta y lo pesamos al entrar. Nosotros cobraríamos un precio por tonelada dependiendo del material por el transporte y la recogida”, explica Alberto. Cuando se haga una obra habrá que pagar al ayuntamiento además de una licencia de obras un canon por el vertido, para evitar que se tire el escombro en cualquier sitio. Al concluir la obra habrá que presentar el certificado de la planta donde de ha realizado el vertido y entonces se devolverá la fianza. Con eso se conseguirá controlar los residuos y evitar que las cunetas de las carreteras están llenas de escombros y de colchones.

Reciclo ha creado unos hitos que están ofertando a los pueblos para que cada uno tenga su punto verde y pasar a recoger los residuos mensual, quincenal o semanalmente dependiendo del tipo de población. También han ofrecido un equipo móvil a Tragsa, la empresa pública de Castilla-La Mancha, para cerrar los vertederos cuando se tenga que realizar esta tareda, aunque esta labor se hará mediante concesión en concurso público.

En cuanto a las características de la empresa, los tres módulos, tendrán una superficie de 8 hectáreas en terreno que ya están comprados y son propiedad de la empresa, se crearán de 5 a 8 puestos de trabajo y la inversión prevista es de un millón de euros. Se calcula que una persona produce de media una tonelada de residuos al año, teniendo en cuenta el número de habitantes de la comarca, se cuenta con la gestión de unas 30.000 toneladas anuales. Alberto considera que en primavera y verano se dedicarán más a la escombrera y en otoño e invierno al compostaje. Hay un proyecto de construir una oficina en la zona en la que la electricidad se produzca por energía solar y sólo utilizar un equipo electrógeno cuando arranque la planta ya que necesita de una gran potencia para ponerse en funcionamiento. Está previsto que el Centro de Tratamiento empiece a funcionar en la primavera del año que viene aunque todavía existen trámites administrativos que deben cumplirse. Recientemente Alberto y Mª Carmen estuvieron junto a varios concejales del ayuntamiento seguntino y responsables regionales del Medio Ambiente en Holanda visitando una planta de características similares a la que ahora se quiere instalar en la comarca de Sigüenza.

Desde El Afilador saludamos esta iniciativa que pensamos traerá un gran beneficio al medio ambiente de la comarca.

La delegación seguntina y de responsables regionales de Medio Ambiente en un viaje a Holanda.

Desde El Afilador saludamos esta iniciativa que pensamos traerá un gran beneficio al medio ambiente de la comarca.