Por: Redacción

Un año más y ya van muchos, el sacerdote Daniel Sánchez, que fuera nombrado hijo adoptivo de Sigüenza el día 23 de febrero de 2008, ha organizado y permanecido al frente de su famoso campamento de verano seguntino. En el Barranco del Vado, 73 niños y jóvenes de entre siete y quince años han descansado por espacio de una semana en la zona de acampada habilitada a la sombra del hermoso pinar que junto a las pétreas formaciones calcáreas convierten el sitio en un remanso de paz natural. La organización del campamento ha contado con la ayuda de 8 monitores y 2 cocineros.

 

Lo primero que podía verse nada más llegar a la acampada es un enorme caballo de Troya, que se adivinaba hecho por los propios niños, con muy buen gusto. Detrás de él iba la temática del campamento. Daniel, siempre al pie del cañón, ha permanecido con los muchachos durante toda su estancia seguntina, y ha vuelto a utilizar con maestría esa perspicacia y psicología que le ha caracterizado siempre y que ha ayudado a hacerse hombres a tantos y tantos chavales de la ciudad del Doncel y de todas partes de España. Es de agradecer, pues hace bien poco que fallecía su hermano Juan Antonio Sánchez Domínguez.

Para mediados del mes de agosto Daniel Sánchez marchará a Santander donde organizará otra semana de campamento para niños y jóvenes con la que continuará con la labor iniciada por la Asociación Abriendo Camino de la que él es mentor principal desde hace ya 31 años.

La Asociación Abriendo Camino

Sánchez es el impulsor de Abriendo Camino. En el año 2007 se cumplieron treinta años desde que inició la andadura de la Asociación. Con ella sobre los hombros, el Padre Sánchez ha recorrido todos los campamentos del país y por sus puertas han pasado más de 14.000 muchachos. “Cada año el campamento está dedicado a un objetivo especial, lo preparo cuidadosamente y luego se lo doy a los que he nombrado directores. Ellos lo estudian y tenemos tres reuniones. Se estudia entre los más de sesenta monitores que van. En noviembre tenemos una reunión, luego en febrero y finalmente en abril nos juntamos otra vez para estudiar el sistema pedagógico a utilizar en cada proyecto”, detalla.

Hijo adoptivo de Sigüenza

El expediente de su nombramiento como hijo adoptivo de la ciudad puso de manifiesto la importante labor desarrollada por Daniel Sánchez en favor de la comunidad vecinal de Sigüenza, su especial contribución dedicada a la juventud local y el gran esfuerzo realizado por “el cura”, como a él mismo le gusta denominarse, en la formación y desarrollo de la “Asociación Abriendo Camino” con acreditados servicios a la ciudad durante más de treinta años. Deseando que quede constancia de su eterno agradecimiento e interpretando el sentir unánime de su vecindario, el Pleno Municipal acordó el pasado 23 de febrero conceder a Daniel Sánchez Domínguez el digno titulo de  “Hijo adoptivo de la Ciudad de Sigüenza”, como público reconocimiento de los grandes méritos contraídos con su conducta ejemplar observada reiteradamente en pro de los intereses morales y materiales de Sigüenza. El mismo día del reconocimiento, Daniel y sus hermanos recibieron un homenaje de la Ciudad en un acto en el que descubrieron una placa que, con el nombre de “Paseo de los Hermanos Sánchez Domínguez”, da nombre a una de las calles cercanas al campamento de Sigüenza. Lamentablemente, pocos días después uno de los tres hermanos, Juan Antonio, fallecía después de una larga enfermedad.