El primer sábado del mes de julio de cada año está reservado en Sigüenza para el encuentro de las artesanas del encaje de bolillos. Este año, y en torno al inmejorable escenario del Patio de Armas del Castillo de Sigüenza se han reunido hasta 140 encajeras procedentes de localidades de toda España. Hubo artesanas venidas de diferentes ciudades y barrios de Madrid como Móstoles, Getafe, Alcobendas, Vallecas, San Lorenzo del Escorial, Coslada o San Fernando de Henares, vecinas provinciales de Guadalajara provenientes de Tendilla y de Brihuega, y también artesanas que acudieron de la mayoría de las pedanías y pueblos del contorno seguntino. También acudieron al encuentro encajeras de puntos mucho más distantes como Soria, Pamplona, Almagro, Gijón o Lérida. Por curiosas y anecdóticas, merece la pena destacar la visita de dos encajeras de Puerto Rico y la de un profesor de arquitectura de la Universidad de Buenos Aires.

El sexto encuentro, organizado por

Esta bonita iniciativa comenzó en el año 2003, y en un marco tan distinguido como el seguntino, ha alcanzado un gran éxito de público y mucha aceptación. Los grupos de encajeras mantienen correspondencia durante el año, están en contacto permanente, coinciden en otros eventos similares, y quedan de un año para otro. Tras el natural intercambio de pareceres y técnicas y la exposición de los trabajos, las 140 encajeras y sus acompañantes comieron juntas en el impresionante salón de Doña Blanca del Castillo. Por la tarde las encajeras visitantes pudieron disfrutar de una visita guiada a