Por: Redacción

El primer sábado del mes de julio de cada año está reservado en Sigüenza para el encuentro de las artesanas del encaje de bolillos. Este año, y en torno al inmejorable escenario del Patio de Armas del Castillo de Sigüenza se han reunido hasta 140 encajeras procedentes de localidades de toda España. Hubo artesanas venidas de diferentes ciudades y barrios de Madrid como Móstoles, Getafe, Alcobendas, Vallecas, San Lorenzo del Escorial, Coslada o San Fernando de Henares, vecinas provinciales de Guadalajara provenientes de Tendilla y de Brihuega, y también artesanas que acudieron de la mayoría de las pedanías y pueblos  del contorno seguntino. También acudieron al encuentro encajeras de puntos mucho más distantes como Soria, Pamplona, Almagro, Gijón o Lérida. Por curiosas y anecdóticas, merece la pena destacar la visita de dos encajeras de Puerto Rico y la de un profesor de arquitectura de la Universidad de Buenos Aires.

 

El sexto encuentro, organizado por la Asociación “El Mundillo de Sigüenza”, comenzaba a partir de las 10 de la mañana. Las encajeras fueron recibidas con una calurosa bienvenida por parte de la Presidenta de la Asociación El Mundillo de Sigüenza, Leo Navarro, por el Director del Parador Alberto Hernández, y por la Concejala de Cultura, Paloma García Atance, la Teniente de Alcalde, Concha Barahona, y por Rosario Pina, Concejal, en representación del Ayuntamiento de Sigüenza. Seguidamente las encajeras pudieron disfrutar de un desayuno que ofreció la Asociación en la cafetería del parador. Las artesanas continuaron trabajando según el estilo propio cada una de su tierra durante esa mañana, hasta las 13:30. Como se ha hecho desde el primer encuentro, al final de la jornada cada grupo mostró sus resultados y las encajeras charlaron y compartieron experiencias personales y artesanales.

 

Esta bonita iniciativa comenzó en el año 2003, y en un marco tan distinguido como el seguntino, ha alcanzado un gran éxito de público y mucha aceptación. Los grupos de encajeras mantienen correspondencia durante el año, están en contacto permanente, coinciden en otros eventos similares, y quedan de un año para otro. Tras el natural intercambio de pareceres y técnicas  y la exposición de los trabajos, las 140 encajeras y sus acompañantes comieron juntas en el impresionante salón de Doña Blanca del Castillo. Por la tarde las encajeras visitantes pudieron disfrutar de una visita guiada a la Ciudad del Doncel, en plena ebullición de oferta cultural. A la conclusión del encuentro, tanto las participantes como acompañantes se llevaron diversos obsequios como una bolsa con el anagrama de la Asociación organizadora, también una representación de El Doncel de Sigüenza y bolillos grabados.